Hola.
Primero un ustedes disculpen, por lo que he tardado en escribir en este mi blog, pero me sucedió algo increíble. Después de visitar con mi amigo Russ varios estados buscando estrellas, con un telescopio de mi invención, paso que el coche se descompuso. Bueno Russ se fue en busca de un mecánico, y, yo a cuidar el auto, después de un tiempo razonable - ¡el tiempo, vivimos tan poco, que en verdad estoy molesto por que me ha sucedido, loco literalmente.
Les cuento, desesperado por la tardanza de Russ, inicie el caminar y después de dos o tres kilómetros a lo lejos vi; que subía gente a un autobús , pues puse andar mi cronometro y a correr hice un tiempo record, alcancé a subir al transporte, casi al subir el ultimo pasajero.
Dentro del autobús le explique con lujo de detalle al chofer, lo que me había sucedido, Yyla tardanza de Russ, ¿de quien? me dijo, acerte a repetir: de Russ, mirándome, con una mirada poco usual; me dijo que a llegar podría llamar por teléfono, dentro del edificio al que se dirigía. El viaje fue rápido, solo me intrigaba la mirada fija, e insistente, sobre mi, del chofer.
Pues les cuento llegamos y baje con los demás pasajeros y entramos a un edificio y ahí al ver a una enfermera le pregunte si era posible hacer una llamada a mi casa. Dulcemente me dijo que si, si, si., seguro que si.
Vi como se alejaban los pacientes de este nosocomio de cuyo nombre no quiero ni acordarme. Pues bien al mirar ella, que yo estaba ahí parado, la enfermera de forma dulce me dijo que lo acompaña para que llamase a mi casa ¿No es lo que usted desea? si le conteste. Nos encaminamos por largos pasillos, hasta llegar a lo que decía: pabellón seis. En el trayecto le conté a la enfermera, de mis tias, de mi profesión de científico y de mi criada, que tantas veces me ha orientado en mis pesquisas científicas, y que en este momento trabaja en un cronometro, que seria de los mas funcional. Ella parecia interesada en mi charla, incluso me pregunto el nombre de alguna constelaciones del firmamento. Me decía dulcemente que si, ¡ ah si, si, que interesante! ¡cuanto sabe usted! y me hacia otra pregunta
De pronto me llene de pánico, al ver que en la sala a la que entramos, le estaba aplicando un electroshock a un sujeto. Pero que desagradable escena, con los ojos desorbitados se convulsionaba. Ahí me di cuenta de mi error: había entrado a manicomio
En otra ocasión les cuento de mi terapia, a base de haldol, y uno que otro electroshock, al yo gritarle a los medicos, que estaba completamente cuerdo… ¡Estupidos estoy cuerdo… y mas me encrespaba
De pronto me llene de pánico, al ver que en la sala a la que entramos, le estaba aplicando un electroshock a un sujeto. Pero que desagradable escena, con los ojos desorbitados se convulsionaba. Ahí me di cuenta de mi error: había entrado a manicomio
En otra ocasión les cuento de mi terapia, a base de haldol, y uno que otro electroshock, al yo gritarle a los medicos, que estaba completamente cuerdo… ¡Estupidos estoy cuerdo… y mas me encrespaba










